TROPA VIEJA
Tropa Vieja
👧Cristina Gallardo
Compañía Editorial POPULIBROS “LA PRENSA”
Un episodio revolucionario
narrado vigorosamente por el novelista del soldado Francisco L. Urquizo, nacido
en San Pedro de las Colonias, Coahuila en 1891 hijo de agricultores algodoneros.
Curso sus estudios en
Torreón, llevando una carrera comercial, hasta 1910 que se lanzó a la Revolución
al frente de un grupo de peones de su hacienda, al triunfo de Madero tenía el grado
de Capitán Primero.
Francisco I. Madero al
quedar Presidente electo, le llevo al ejército y ascendió a Subteniente de Caballería,
continuó al lado del presidente Madero hasta su muerte durante la Decena Trágica,
incorporándose después a las fuerzas de don Venustiano Carranza alcanzando el
rango de General de Brigada. Formo parte de la brigada contra Victoriano
Huerta, ascendiendo a Jefe de Departamento de Estado Mayor; última comisión que
desempeño a lado del señor Carranza.
Hasta su muerte de éste,
quedó postergado y fuera del ejército por muchos años, después de su reingreso desempeño
importantes papeles como ser Jefe del Estado Mayor del Secretario de la Defensa
Nacional; alterno sus deberes militares con el hábil manejo de la pluma,
trazando vividos rasgos, episodios y sucesos de la Revolución. Con un estilo
vigoroso pero ameno y con la intención de anécdota junto a una prosa sencilla y
sin rebuscamientos con el sentido campirano y popular y demostrando su amor a
la patria a la Revolución y los militares.
En mi opinión este libro, describe y relata anécdotas propias y vívidas de personajes que el trato y conoció, e intenta interpretar y plasmar la experiencia y testimonio militar de cada soldado durante la época de la Revolución Mexicana hasta la Decena Trágica, sin olvidar que es una novela y puede añadirle algo de ficción al texto, también trata de crear conciencia sobre las consecuencias de la guerra y al mismo tiempo remarcar el sentir del individuo que es obligado a luchar en la Revolución.
Este
libro relata la historia de un peón llamado Espiridión Sinfuentes, él es trabador
de una hacienda llamada Lequeitio que se encontraba en San Pedro de las
Colonias en donde el hacendado era
español Don Julián.
Don Julián
y entre otros gachupines no lo querían ya que como él lo dice nunca se dejó
cintarear por ellos, aparte que ayudaba a sus paisanos a que no les vieran la cara en las tiendas de raya, ya que él había estudiado
la primaria y sabía hacer cuentas básicas.
El mismo relata que tenía un compadre llamado Celedonio y por ciento los gachupines tampoco lo quería y ya querían sacarlo de la hacienda, él trabajaba por su cuenta vendiendo carne en los ranchitos más cercanos, un domingo por la tarde le fue muy bien pues vendió todo su producto y traía unas moneditas de más, así que invito a Espiridión a echar trago y a comer chicharrón seco, más tarde los tragos empezaron a causar efecto, sacándole sus dotes de canto de ambos, cuenta que paso un buen rato y ya con unos tragos encima a su compadre le daba por ser muy amoroso, pero el todo lo contrario ya que se alebrestaba mucho y le daba por agarrarse a golpes con el primero que se le pusiera en frente y echar bronca a los gachupines
Más tarde llego un mayordomo de la hacienda y le dijo que ya se fueran a dormir porque al amo ya le estaba molestando su actitud alebrestada, Espiridión, como era de esperarse le respondió de una mala manera y diciéndole que, si no los dejaba de molestar y que o se querían dormir, él se fue todo asustado diciéndoles que eso era una advertencia y que le hicieran caso porque si no el amo iba hablarle a la patrulla y se retiró. Su compadre Celedonio termina diciéndole que deberían de obedecer para no meterse en problemas y que no debió de hablarle así al otro trabajador, Espiridión ya necio por el alcohol le responde que disfrute el momento y que siga tomando con él.
Ya en la noche llego la patrulla con 2 personas con machetes, uno de ellos era un juez, diciéndoles que ya se fueran a dormir, que no hicieran más alboroto y se callaran la boca, su compadre todo sumiso y sin protestar decide levantarse e irse, por el contrario, Espiridión ya con el diablo adentro, decide tomar una piedra y se la sorrajo arriba del estómago al Juez, quien cayó al piso del puro golpe y quejándose de este mismo.
Enseguida el otro guardia se echa a correr a la hacienda si decir nada, y el juez quejándose de dolor diciéndoles que iban a ver al rato que llegara Nájera y la Acordada. Su compadre totalmente sorprendido le dice que es lo que acababa de hacer y que ahora si lo iban a perjudicar, Espiridión termina por responderle que él tiene la culpa, pues sabe cómo se pone cuando toma. Ellos salen muy seriecitos del lugar con el temor de lo que fuera pasar y preguntándose si realmente iba ir Najera y la Acordada llego un momento que con la borrachera y el cansancio en algún lugar se quedaron dormidos sin cuenta de nada y olvidarse de todo.
Al poco rato se despiertan con un ruido de caballos a su alrededor y con la acordad de Marcos Najera encima, quienes les pegaron una cintareada y se los llevaron a la cárcel de la hacienda. En la mañana siguiente al despertar vio que su compadre estaba todo golpeado al igual que él, todo el cuerpo le dolía, decide despertarlo y platicar un poco de lo que les podrían hacer, como llevarlos a la cárcel, el compadre pensando que si no les habrá bastado con la golpiza que les metieron.
A Celedonio se le ocurre que podrían pedirle perdón a Don Julián, pero Espiridión siendo realista sabe que nunca les otorgara el perdón, llega Najera diciéndoles que Celedonio tiene que salir de la hacienda e irse a vivir otro lado, mientras Espiridión le dan cinco años de servicio militar, el queda totalmente sorprendido, llega el día que sueltan a su compadre y él tiene que partir a Torreón al centro de infantería. Celedonio le promete que él se hará cargo de su mama y nunca la dejara sola y de su taco le ha de compartir sin dejarla desprotegida.
Celedonio se retira y le avisa a la mamá de Espiridion que se lo van a llevar al ejército.
La mamá llega de prisa a la cárcel de la hacienda con un morral que era de su papá, que por cierto era el único recuerdo que tenían de el. El morral traía unos tacos echos por ella misma y recién salidas del comal para que Espiridión se las llevara en el camino.
La mamá esta desconsolada preguntándole que porque dios los trata así y que hará ella si se queda sola, Espiridión tenía más hermanos pero el era único que veía por la madre; él le termina suplicando que no llore para no darle gusto a los guardias y gachupines ya que estaban logrando se cometido de verlos humillados.
Najera y la Acordada ya estaban terminando de ensillar para partir a Torreón, se acerca Najera y le dicen que ya se van y su mama rogándole que no se lo llevará pero el solamente la ignora, Espiridión le pide de favor a su mamá que le de la bendición y deje marcharse.
La mamá ve a Don Julian y se acerca a él pidiéndole de rodillas, besando sus manos y con lagrimas en los ojos que no se llevarán a su hijo que ella se iba a quedar sola, Espiridión al ver está acción le comienza a gritar a su mamá que se levante y no se humille ante los hijos de la tiznada de los gachupines, mientras a él lo llevaban agarrado de las manos y atado del caballo para que no pudiera escaparse comienza su camino, el obviamente a pie y los guardias en caballos.
Mientras va caminando va pensando en cómo terminó en esa situación, si el no se hubiera puesto de necio con aquella borrachera todo sería diferente, comienza ver como va perdiendo de la vista al ranchito y los sembradíos de algodón en dónde el nació y creció, con mucha nostalgia a en su mente comienzan a llegar el reproche hacia el cura Hidalgo quien el piensa que dejó las cosas a medias, porque seguían mandado los gachupines en nuestras tierra.

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